Entre los aceites vegetales que puedes utilizar en el mundo de la cocina está el aceite de sésamo, obtenido a partir de las semillas de sésamo. Es un habitual potenciador de sabor en recetas del sudeste asiático, así como en la cocina china, coreana o japonesa, y nada te impide incorporarlo a tu despensa para dar a tus propios platos matices nuevos y sorprendentes que los hagan más sabrosos y menos insípidos.

Cómo utilizar el aceite de sésamo

  • Salteados al wok. Un chorro de aceite de sésamo en frío en un wok permite hacer unos salteados llenos de sabor y aportar un toque de jugosidad al resto de ingredientes, como pueden ser la carne de pollo o de ternera, las verduras y los tallarines. Eso sí, recordá que el salteado a fuego fuerte solo puede durar unos pocos minutos, para evitar que el aceite se oxide y se eche a perder.
  • Ensaladas. Cualquier ensalada puede destacar si le echamos unas gotas de aceite de sésamo. Una manera muy original de variar su gusto, sin tener que recurrir siempre al aceite de oliva, y obtener un punto asiático muy exótico. También podemos incorporar semillas de sésamo y un poco de salsa de soja para hacer que todos los ingredientes se impregnen con su sabor.
  • Sopas y cremas. Añadiéndolo durante la cocción de sopas y cremas, o ya a la hora de servirlas, podemos conseguir una elaboración alejada de la suavidad y la delicadeza de las recetas tradicionales. Un recurso que vemos, por ejemplo, en el jjamppong, una típica sopa coreana de fideos picante en la que se utiliza.
  • Marinados. También podemos usarlo para marinar carnes y pescados y que estos ganen sabor y jugosidad antes de cocinarlos a la plancha o cualquier otro método de cocción.